Los maestros guerrerenses que perdieron la batalla contra el Coronavirus

Por América Farías Ocampo

Benigno Galeana Leyva murió solo y en silencio, lejos del municipio que lo vio nacer pero en una comunidad cercana al paradisíaco puerto de Acapulco, donde niños, padres de familia y docentes lo cobijaron para que desempeñara su pasión y vocación: la de ser maestro.

Falleció por Coronavirus. La edad, la diabetes y la hipertensión lo complicaron todo y dejó de respirar días antes de regresar a clases para iniciar el nuevo ciclo escolar 2020-2021.

Los 26 niños del sexto año de la Escuela Primaria “Tierra y Libertad”, del municipio de Juan R. Escudero, Guerrero, quedaron a la deriva, en espera a que otro maestro, con el mismo sentido del humor que Benigno, llegue a su reemplazo.

La pandemia por el Coronavirus ha golpeando fuertemente al sector educativo guerrerense, y así como Benigno, otros 116 docentes también han abandonado las aulas porque no le ganaron la batalla al virus que ha dejado sin clases a más de 850 millones de niños y jóvenes en el mundo, según la Unesco.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Educación Guerrero de marzo -mes en que se decretó la cuarentena por el Covid-19 en todo el país- hasta agosto de 2020, se han cuantificado 116 muertes de maestros tan solo en el nivel de educación básica.

El sexo masculino es el género más afectado en esta pandemia con el 70.4 por ciento de los decesos.

En cuanto a funciones, los maestros frente a grupo han sido los más vulnerables al contagio y muerte por el virus, seguidos por los profesores que tienen cargos directivos, supervisores y docentes de apoyo.

Acapulco, la región más afectada

En el estado de Guerrero hay 8 regiones educativas, Acapulco-Coyuca es la que tiene el porcentaje más alto (18.8%) de docentes fallecidos por Covid-19.

Fue en esta región donde se registró el primer caso de esta enfermedad en la entidad, el 15 de marzo de 2020, desde entonces esta zona, conocida en todo el mundo por su bella bahía, ha sido el epicentro de la enfermedad de forma contínua.

 En junio registró el pico más alto de contagios según las estadísticas que reportó la Secretaría de Salud estatal.

Pese a ello, la gente sigue creyendo que la enfermedad es solo un invento. No es así, llegará el momento que todo empeorará”, advirtió Viridiana Salas, hija de Andrés Salas, ex subdirector de la Escuela Secundaria Técnica Núm.93, ubicada en la comunidad de Tres Palos, municipio de Acapulco, quien también falleció por Coronavirus”.

 

Los alumnos y padres de familia padecen la ausencia de los “profes”

 

Los estudiantes constituyen el grupo más perjudicado por la pandemia, pues el Covid-19 no sólo les quitó la posibilidad de continuar con sus clases presenciales, sino también quedaron sin su guía de los aprendizajes: el maestro.

La partida de Benigno Galeana tomó por sorpresa a Lady Julieth Vázquez Ramírez y Danna Guadalupe Rosales Lorenzo, quienes eran sus alumnas y ahora terminarán su educación primaria sin su profesor.

“Me enteré de la muerte de mi maestro por un tío que era muy cercano a él y le mandó un mensaje a mi mamá”, narró Lady Julieth, quien considera que “la pandemia es una maldición porque muchas personas cercanas han muerto”.

 

A los padres de familia también les ha impactado la defunción de los profesores frente a grupo, ya que ahora han asumido el roll de docentes cuando muchos de ellos ni siquiera concluyeron la educación básica y tienen dificultades para ayudarles con las tareas y actividades a sus hijos, sobre todo cuando tienen recursos limitados.

 

Por ejemplo, el 40% de la matrícula total de la Primaria “Tierra y Libertad”, no tiene acceso a internet ni cuenta con una televisión en su casa, lo que dificulta más a los niños tomar clases a distancia, señala Darío Hernández Bernabé, director de dicha institución.

El maestro Darío es quien quedó al frente del grupo que tenía el profesor Benigno.

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