Editorial

Por Noé Segura Salazar

Termina el ciclo escolar, y es el momento de hacer una pausa en el camino para regresar con más bríos y renovar este proceso de desarrollo integral que ahora está enmarcado en un nuevo modelo educativo, en vías de continuar consolidando la Reforma Educativa que dé resultados significativos para una calidad educativa.

Con el programa Federal de “Escuelas al 100”, podemos hablar no nada más del rescate de los planteles menos favorecidos, sino de un cambio de cultura en los estudiantes, los cuales no nada más tienen más tiempo de convivir con sus compañeros, sino la oportunidad de seguir incrementando su acervo con materias y actividades complementarias, y a la par con una alimentación saludable por medio de los comedores y recetas de libro el “Plato del Buen Comer”.

Por otra parte, este sector promueve campañas en pro del medio ambiente, reforestaciones a parques y escuelas, también actividades de concursos de dibujo como el del “Niño y la Mar”, o dinámicas con impulsos radiofónicos para fomentar la lectura, siguen siendo loables ante la crisis de valores que nos está tocando vivir.

Los retos siguen siendo enormes, sobre todo en estados como el nuestro, pero esfuerzos como La Olimpiada Nacional del Conocimiento, o los Juegos Nacionales Escolares de Educación Básica, dan cuenta y fe de los pasos firmes que se están dando, actuando al ritmo que nos marcan los nuevos tiempos.

El 21 de agosto retornaremos no a una cotidianidad, sino a una nueva oportunidad para trabajar en equipo, en ese encuadre de alumnos, maestros, padres de familia y autoridades educativas, por el bien común con la responsabilidad requerida. Hasta entonces.

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